lunes, 28 de abril de 2008

Temporal

Motivación sin inspiración, vana ilusión.

- NEGG

viernes, 25 de abril de 2008

Película

El adiós, un pretexto para tener el pretexto de recordar.

- NEGG

Razorblade

Nadie puede y nadie debe, sólo yo. Aunque parezca infinito, nunca me canso de hablar de ti… es mi hábito, mi sustento, mi amargura, mi ilusión, mi pesar, mi esclavitud, mi sueño, MI SUEÑO es mío pero cuando despierto sólo es un recuerdo, algo inexistente, una fotografía apunto de velarse. Yo sé lo que debo hacer, pero no lo quiero. Esta dulce tortura me fortalece, me embriaga y no la puedo soltar. ¿Por qué a fuerzas lo quieren clasificar como un sentimiento? ¡Esto no es un sentimiento!, es un ser vivo que se ha apoderado de mi espíritu, luchando cada vez más fuerte contra mi alma que está aliada a mi razón. Sólo un exorcismo, o vaya no sé, brujería, rito, o lo que sea; me podrá liberar de este maldito gemelo mío.

El agua salada que solía recorrer mis mejillas se ha esfumado, se evaporó como si por dentro mi cuerpo fuese un desierto, un desierto fuertemente iluminado hasta la ceguera sólo por la presencia de eso, de eso que por más que trato de no quererlo, cada día me absorbe más y más. Me siento prisionera de algo que yo misma opté por aceptarlo y aferrarme a él.

Será que estoy viviendo un sueño, o estoy soñando mi vida. Todo es muy confuso, las estrellas siguen brillando igual que toda la estúpida vida. ¿Pero qué va a pasar? Que alguien me diga, es imposible que sólo yo esté secuestrada por este espectro, sé que hay más lo sé, pero no soluciono nada con saberlo, sólo te quiero a ti, a ti y a tu efímera presencia que para mí, sigue siendo eterna.

Por el amor de Dios, no vuelvas. Prefiero pensar en ti de esta manera, de este enfermo modo de añorarte. No vuelvas, así seguiré sintiendo este formaldehido dolor. Si vuelves seré feliz en un tiempo limitado, hasta que yo muera. Prefiero morir sufriendo para cuando mis pupilas vuelvan a enfocar en el otro hogar, puedan verte, yo misma con mis linternas llenas de luz pueda verte y así amarte para toda la eternidad.

Sígueme haciendo sufrir, si puedes mátame, hazme morir sin verme, sin tocarme, sin besarme, sin pensarme, sin siquiera recordarme. Mi primera inhalación será tu aliento cuando estemos allá.

- NEGG

Moscada

Y poco a poco se iba secando. Seca, seca, seca; sin saber que esa era ya, la última vez. ¿Cómo iba a saberlo? Si siempre que esto pasaba, decía: - Ya, ésta es la última. Lo juro - y obviamente nunca acertaba. Pero siendo ésta la última, no llegó a pensarlo. Parecía estar molesta. Sentía un silencio, no escuchaba el típico sonido ácido que alguna vez la paralizó. Un largo momento de sequedad, no se detuvo el tiempo pero sí iba más despacio, poniéndose todo de color gris. Pero en cambio, en el otro panorama, se encontraba el cuervo. Viéndola con una mirada punzocortante, de esas que pueden atravesar la ropa, la piel, los músculos, la propia sangre, hasta los huesos; mas nunca el alma. Tal vez fue eso, no traspasó su alma. Tanto que le gustaba esa mirada amarilla, la que soltaba un rayo fluorescente con chasquidos que sólo el gato Bombón también podía escuchar. La última y lo más probable es que fuese la peor. Su amor se estaba extinguiendo y comenzaba a oler, oler lo que más temía, lo que le habían contado sus ancestros, pero jamás creyó poder ser partícipe de ese evento. El cuervo seguía ahí. Bombón se estaba durmiendo, pero ella estaba más despierta que nunca. Por primera vez sintió miedo. ¿Estaba dejando de amar a su caballero negro, o éste la abandonaba? La vitrina parpadeaba cada vez más lento, mucho más lento como si estuviera en lo profundo de un mar graso. Alcanzó a voltear hacia arriba unos segundos antes de secarse por completo y…

- NEGG